El triunfo de San Martín por 2 a 0 frente a Güemes en el estadio Madre de Ciudades dejó mucho más que tres puntos. También ratificó la idea de juego que Andrés Yllana intenta consolidar y le permitió al entrenador valorar la respuesta de sus dirigidos. Tras el partido, el DT remarcó que el equipo atraviesa un proceso de crecimiento que se sostiene en el funcionamiento colectivo y en una propuesta cada vez más clara.
Uno de los ejes de su análisis estuvo en las variantes. Yllana explicó que los cambios no respondieron a un mal momento futbolístico, sino a una búsqueda puntual dentro del desarrollo del encuentro. “Muchas veces los cambios no se hacen porque el equipo esté jugando mal. Lo que queríamos era cambiar la energía. Tengo buenos jugadores en el banco y lo que intentamos es mantener el mismo dibujo, la misma idea y la misma forma de jugar”, señaló. “El equipo estaba jugando bien, haciendo un gran partido. Por eso, los que entran lo hacen con más vitalidad y ayudan a volver a tomar el control. Primero se dio lo que habíamos planteado y eso también es importante para sostener el rendimiento”.
El técnico también dejó una definición clara sobre su forma de entender el rol del entrenador. “Siempre uno tiene que intentar poner al jugador lo más cómodo posible en la cancha para que pueda mostrar sus cualidades. Esa es la función del entrenador. No pensar que gana el partido desde el pizarrón, sino porque los jugadores lo interpretan bien”, explicó.
"Lo veníamos ensayando", dijo Yllana sobre el esquema
Por último, el entrenador reveló que el esquema utilizado frente a Güemes había sido trabajado con anticipación. “Es un sistema que veníamos ensayando. No queríamos presentárselo de golpe al plantel. Lo fuimos incorporando de a poco y hoy salió bien”, explicó, y dejó una reflexión sobre el campeonato: “Esto es una maratón. Ni hay que volverse locos ahora ni preocuparse demasiado antes. Siempre hay cosas por corregir”, cerró.